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Bulto de palabras sobre los calendarios

Acerca de nuestro calendario:

Sobre el Fechado Juliano y el Calendario Gregoriano:

El Calendario Juliano fue introducido en el año antes de Cristo por Gaius Iulius Caesar como el pontificio máximo (“Juliano”) se le denomina por el segundo nombre de Caesar. Solamente el pontificio máximo y a Caesar este cargo le pertenecía, tenía la potestad de introducir cambios en el calendario. Esta reforma llamada Juliana consistía en el hecho de que a partir de esta resolución, cada cuarto año era bisiesto, contando el año con 366 días.

Dado que este calendario pasados unos cientos de años arrojaba un error que aumentaba desplazándolo en contra de los puntos fijos como son por ejemplo los solsticios y equinoccios, el Papa Gregorio XIII introdujo un calendario nuevo (el actual que, lleva su nombre “Gregoriano”) en el cual eliminó los días del 5 hasta 14 de octubre del año 1582 (después del día 4.10. siguió de inmediato el día 15.10) y a partir de este momento, de los años de siglos enteros no son bisiestos los años que no son divisibles entre 400 (es decir que bisiestos son solamente los años que puedan ser divididos entre 400).

Este nuevo calendario ocasionó otros problemas en lo que se refiere al cálculo del tiempo y de los períodos de tiempo, haciéndolo desde este aspecto considerablemente confuso. Por eso el astrónomo francés Joseph Justus Scaliger (1540-1609) propuso calcular la cronología no según los años, cuya longitud es irregular, sino según los días particulares. Como inicio determinó el día 1ro de enero de 4713 antes de Cristo, o sea, el 1ro de enero del año menos 4712. El fechado lo denominó Fechado Juliano (según el nombre del autor del calendario de Gaius Iulius Caesar) y el resultado es el día Juliano, lo que es el número de orden del día objetivo en el calendario a partir del inicio hipotético de la era 1ro de enero de 4713 antes de Cristo. Con este descubrimiento se acercó mucho al sistema de Fechado Maya, el cual en América Central (casi desconocida en aquel entonces) estuvo funcionando sin errores por más de dos mil años.

No obstante, muy pronto se descubrió que durante el cálculo del tiempo alrededor de un año o pasado un año del nacimiento de Cristo el resultado será erróneo, porque en el sistema decimal en el cual nuestros fechas cronológicas están actualmente puestas, en el período del nacimiento de Cristo, falta la era cero. Ante estos problemas reaccionaron como primeros los astrónomos y a sugerencia del director del Observatorio de París Cassini, se decidió en el año 1740 (hoy día, estamos en el año 2004 y en los alrededores del Saturno se encuentra el cohete de sondeo cósmico “Cassini”) que el año precedente al “primer año después de Cristo” será denominado como año cero y que, en el cálculo astronómico e histórico del tiempo las eras “ante de Cristo” serán identificadas con el signo menos de tal modo que, el año antes de Cristo disminuirá por una unidad: por ejemplo el año 256 ante de Cristo será el año –255.

Como emana de lo anteriormente dicho, nuestro calendario hasta que se logró su aspecto actual, se estuvo confeccionando casi dos mil años. Si los mayas hubiesen trabajado en su calendario ese mismo tiempo, lo que es más que probable, tendrían que trabajar en él ya alrededor del año 2500 antes de Cristo tomando como hecho la realidad que, para ese fin ya contaban con un sistema matemático desarrollado: es decir contaban con un sistema vigesimal, adaptado para el seguimiento del tiempo tomando en cuenta la longitud del año solar.

Sobre escritura de los números utilizada en Europa:

En Europa influenciada por la cultura romana, los números se escribían en forma de números romanos (lo cual era una escritura confusa, utilizándose para este fin las letras: I=1, V=5, XIV=14, XVIII=18, XIX=19, IL=49 etc.). En relación con esto, por aquel entonces no se conocían el concepto del 0, ni la escritura de los números . Por lo tanto los números romanos no se pueden escribir utilizando la escritura posicional. Por esta razón hasta el tiempo medieval existía aquella ausencia fatal del 0 y la escritura posicional de los números en las matemáticas europeas. Los años que terminaban con un cero los cuales para nosotros en la actualidad resultan corrientes, se escribían utilizando las letras. El año 50=L, el año 100= C, el 500=D y 1000=M. Pruebe sumar, restar, multiplicar, o dividir en números romanos.

La mención más antigua referente a los números arábigos procede del año 976 después de Cristo, en el Códice Vigiliano. En el año 1275 se editó en Francia un escrito, el cual popularizaba la obra de Leonardo de Pisa que trataba sobre álgebra. No obstante, esta obra parte de la enseñanza del científico árabe Abú Abdulláh Muhammad bin Músá de Chórézma (al-Chwarízmí) quién vivió en los años 780 hasta 850 después de Cristo.
Solamente el conocimiento y la introducción del cero junto con los números arábigos y la escritura posicional en el sistema decimal adoptados por la Europa cristiana de la cultura islámica tan sólo pasado el año 1300 después de Cristo permitieron, a que en ella se desarrollen las ciencias matemáticas y las ciencias relacionadas con las mismas, como por ejemplo la astronomía y astrología.

Acerca del inicio de nuestra era:

El inicio de nuestra era fue determinado pasado el año 525 después de Cristo por el monje romano de origen skyth, llamado Dionysius Exiguus. El al confeccionar las tablas de Pascua descubrió que es necesario incurrir a algún punto fijo. Por eso trató basar nuestra era a partir de la “reencarnación” de Cristo = “ab incarnatione nostri Jesu Christi” – es decir a partir de la “resurrección” , cuando Cristo contaba con 33 años de edad. De ahí luego surge la derivación de los años “después del nacimiento de Cristo”. Estos cálculos y las relaciones cronológicas son muy complicados, no obstante, sigue siendo el hecho que, el año 1 después (del nacimiento) de Cristo es el primer año, después del año en el cual hubo de nacer Cristo. Eso se corresponde con el cálculo astronómico del tiempo, en el cual prácticamente el año de nacimiento de Cristo es igual al año 0 (cero) ya que, Cristo no pudo haber nacido en el año antes de su nacimiento (es decir en el año 1 antes de Cristo), a pesar que como una parte de Dios podría hacerlo. Por supuesto que Dionysius Exiguus no hubiese podido determinar el orden de la era con un cero, ya que por el sistema de los números romanos no le sería posible hacerlo. ¿O es que Cristo nació en un año que no existió? Es decir ¿en el año del nacimiento de Cristo el cual no existe? ¿Acaso podría existir Jesús Cristo ya que no existe el año en el cual hubiese él nacido? Cómo una parte de Dios seguramente pudo haberlo hecho.

En relación con esto debo expresar mi desacuerdo con la confirmación de la señora Marie Bláhová en la publicación mencionada mas adelante, en la pág. 331. Hace cien años atrás, la transición de la era se celebraba cuando realmente ocurría la transición, es decir en el momento cuando se pasó a la era de 1900 lo cual ocurrió el 1ro de enero de 1900. Así nos enseñaban en aquel entonces en la escuela y nuestros padres lo consideraban así. ¡Indudablemente, en la prensa deben haber noticias referentes a las transiciones de los siglos, sea de la transición del año 1899 al 1900 o del 1900 al 1901!

Yo mismo recuerdo los momentos en que con los amigos en Pacov nos decíamos que sería estupendo llegar a vivir hasta el próximo siglo y siempre nos imaginábamos esa transición, cuando en principio del siglo pasa al milenio, ¡que en vez del uno (1999) pasará al dos mil (2000)! En aquel entonces, a finales de la segunda guerra mundial la cual vivimos y la sobrevivimos, ésta idea era bastante atrevida, incluso era casi inconcebible.

¡Y miren! En el año 2000 de pronto los norteamericanos llegan con una campaña de propaganda de otra entrada al siglo y al milenio. De pronto se acaban las verdades existentes hasta el presente (¡después de todo, estamos viviendo en los tiempos postmodernos, en los cuales surgen otras verdades! ¡Así que celebremos la entrada al milenio otra vez más! ¡El día 1ro de enero de 2001! ¡Será tremendo negocio! No obstante, esto significa que, no solamente yo, sino también Cristo tendríamos un año más, ¡lo cual ambos hemos de celebrar! ¡Así como significa que, el siglo veinte habrá durado 101 año!

Una pequeña comparación de los principios de la Fe.

Una pequeña comparación de los principios de la Fe desde la posición de un observador extraterrestre, es decir de un Extra Terrestre que los está mirando desde la perspectiva a vista de pájaro, quién sabe de cada uno de ellos más o menos lo mismo:

En estas páginas escribo sobre “la parte del Dios”, ya que el cristianismo según dicen, es la religión con un solo Dios. No obstante, aquel Dios único son tres dioses, y aún más, hay una Virgen que tal parece, tuvo que ser sometida a una inseminación para dar a luz a aquel hijo y centenares de santos y beatos. Un par de decenas de dioses paganos tuvieron que ser liquidados incurriendo a los asesinatos de millones de “paganos”, para que pueda ser implantado un solo culto de un Dios único el cual incluye una cantidad múltiple de dioses que supera la cantidad de dioses de los que profesados por los paganos subyugados.

Los cristianos santifican como un dios al Dios, al Espíritu Santo, Jesús Cristo: En realidad santificándolo de facto, invocan el asesinato y rezan por él, así como santifican a la Virgen María, y a centenares de santos, entre ellos también a San Jacobo. En nombre de estos dos últimos mencionados fue exterminada casi toda la población autóctona de ambas Américas. La exterminación “en nombre de la Madre de Dios con el niño en los brazos” para los indios de Centroamérica en el siglo XVI tuvo que ser igual de incomprensible como para un Extra Terrestre y quizás también para una persona normal del siglo XXI.

Posteriormente, en nombre del propio Santiago de Compostela fueron exterminados los Moros (los musulmanes). Se puede decir que casi no es tan sorprendente que el asesinato del Cristo sea un símbolo cristiano. Los cristianos deberían darse cuenta de que, por pura causalidad, su símbolo en vez de la cruz no ha sido por ejemplo una horca o tajo de ejecución con hacha, o gilotina, garrota, silla eléctrica, o la cabeza de Cristo, recién reventada por una escopeta. De veras era sólo causalidad de local tradición de ejecuciones de la época, que definió el modo de asesinato que sería un símbolo del cristianismo.
Reconozcamos que la película de Mel Gibson “La pasión de Cristo” es tan popular precisamente gracias a las escenas sangrientas tan drásticas y no por un misticismo de carácter trascendental o, por una mejor explicación de las causas de por qué el hombre ha de creer en el Dios cristiano, presentado precisamente en esta forma y no en otro dios.

Por eso el cristianismo es tan atrayente incluso en la actualidad: De las heridas de Cristo constantemente brota la sangre. Amen.

(Y si el cristiano en su afán de discutir acerca de la Fe y haciendo la pregunta para obtener la explicación sobre las raíces y principios de su Fe no conoce otra respuesta que “Aleluya, Jesús te ama”, no debe asombrarse que como respuesta obtendrá por ejemplo la frase de “Alláh akbar ( Dios es Grande”) y al mismo tiempo recibirá un tajo por la cabeza con una cimitarra a pesar de que quizás ambos querían hablar de la misma cosa, es decir sobre la Fe en Dios. Ahora, sólo que en nuestro mundo, en el siglo 20, la Fe fue sustituida por el fanatismo, el cual en todas partes se redujo solamente a unas cuantas frases o dichos de los cuales en Bohemia hemos oído más que suficientes. Primero fue “Heil Hitler” y “Sieg Heil” (“Viva Hitler”, “Viva la Victoria” –lemas nazi) y luego “Èest práci“ (Honor al Trabajo) y „A žije KSÈ (Que viva el Partido Comunista Checo – lemas de los comunistas checos).

Este parrafito lo agregué influenciado por una campaña cristiana muy agresiva (Dios te ama) que tuvo lugar en la Plaza Budìjovické en Praga durante la cual fueron utilizados equipos de tanta potencia sonora que el escándalo nazi-bolchevique me incitó para seguir el sonido hasta llegar a la fuente en la Plaza Budìjovické. El evento se celebró el día 24.6.2004 desde las 16:00 hasta las 17:00 aproximadamente. Allí, directamente en el medio de los alaridos cristiano terroristas, a través de los altoparlantes, descubrí cuán benévolo es el dios cristiano. (Menos mal que yo, como pagano, perro ateo nada tengo común con esas misericordias).

Y gobernará a los Paganos con una vara de hierro,
Y como una vasija del alfarero aporreados serán,
Así como también yo cogí de mi Padre lo mío.
(Santa Biblia, Aparición de Juan 2-27)

Islamismo, el cual también es una religión monoteísta, conoce a un solo dios – Alláh. No obstante, también conoce al Sheitan o sea, al Satanás, al cual se imagina como a un norteamericano. También conoce a los ángeles como por ejemplo Dzhibril (Gabriel) y a los profetas, como por ejemplo Jesús. Sí, el islamismo reconoce a Jesús como un profeta. No obstante, el islam era fundamentalmente el portador de la cultura, de ciencias de punta y de la tolerancia religiosa. El islam, por supuesto, también conquistaba territorios nuevos y a pesar de eso, en España y en Imperio Osmanlí por un tiempo relativamente largo fue tolerante con respecto a otras religiones. Para impedir la fuga de sus creyentes a para paralizar la secularización, abrió de par en par las compuertas de sangre con su fundamentalismo y terrorismo. Cabe señalar que las mujeres islámicas en sus hábitos negros piden más hectolitros de sangre “en nombre del dios misericordioso y apiadador” (bismi lláhí r´rahmání r´rahímí). Alláh akbar.

Luchen en el sendero de dios contra aquellos, quienes luchan contra ustedes,
no obstante, no cometan injusticias, ya que Alláh no ama a los que cometen injusticia.
(Coran, Súra 2. Vaca, 186/190)

También la creencia de los indios en la época precolombina podría caracterizarse como monoteísmo. Ellos reconocían al “Dios Único en Plural”, en el idioma maya “HUNAB KU” donde (HUN = número uno, AB = terminación que expresa que se trata del plural y KU = dios). Los indios veían al dios en todo lo que los rodeaba, ya que todo lo que había en el mundo celeste, terrestre y en el tártaro era divino. Todo eso era un solo dios. También todos los demás nombres de las deidades que nos son conocidos eran tan solo metamorfosis y personificación de esta deidad principal, así como era el testimonio de su omnipresencia. La conciencia del principio de dualidad es característica para la creencia de los indios centroamericanos. Nada es solamente negro o solamente blanco. La polaridad siempre está presente en todas partes: lo negro y blanco, el bien y el mal, la espada (la guerra) y la flor (la poesía), ingestión del alimento y su evacuación, la luz y la oscuridad, calor y frío, el amor y el odio, hombre y mujer, la vida y la muerte –siempre junto y compenetrados. También estos contrarios coinciden con la interpretación de un dios único y precisamente la necesaria coexistencia de estos extremos confirma el concepto y comprensión de la omnipresencia del dios en su singularidad y su carácter de único.

No obstante, también aquí tuvieron que sellar su Fe con la sangre. Seguramente no es necesario extenderse sobre la extirpación de los corazones a sangre fría (o sea estando vivas las personas), ni sobre lanzamiento de los cuerpos ensangrentados contra las paredes de las pirámides o a los pozos (cenotes, dzonot).

La muerte floreciente descendió aquí
Hasta aquí a la tierra llegó a nosotros
La muerte la hacen allá en Tlalpallan
Allá la preparan nuestros parientes para nosotros
Los parientes que viven con nosotros y vienen aquí
Ohuaya ca yancayo
(De la canción de Axayacatl)

Sobre el Calendario Maya

El Calendario Maya cuenta con tres ciclos independientes:

1) llamado “Cuenta larga” o sea Long Count)
2) Tzolkin es decir ciclo sagrado
3) Haab o sea ciclo solar.

1) Long Count

Ante todo cabe señalar que los mayas utilizaban un sistema matemático diferente al que estamos usando nosotros, es decir utilizaban el sistema vigesimal. (Partían del hecho que cuentan con veinte dedos, diez en las manos y diez en los pies). Comúnmente usaban el cero y la anotación posicional, en la cual los números de cada orden particular escribían uno encima del otro. El uno lo escribían como un punto grande, el cinco como una raya gorda, el cero en forma de una concha en posición horizontal. En las escrituras con frecuencia escribían el cero con un color rojo (los números mayas se pueden encontrar en el dibujo en la página de introducción de los calendarios, se trata de una copia de la Escritura de Dresde – Codex Dresdensis).
Los olmecas y los mayas conocían y utilizaban este sistema matemático como mínimo hace mil años ante de Cristo.
Para calcular el tiempo modificaron su sistema vigesimal, logrando el sistema llamado Long Count (que más abajo se detalla).
Otro ciclo de tiempo fueron precisamente los 52 años, es decir 18 980 días. Lo que es el múltiplo 260 por 365 que se denomina Calendar Round, es decir algo como “Círculo Calendario”. En realidad representa una vida humana. Solamente después de transcurrir este tiempo en el calendario maya pudo aparecer la misma combinación de Tzolkin y Haab, como por ejemplo 4 Ahau 8 Cumhu. Pero bueno, ya me estoy adelantando.

El sistema vigesimal maya adaptado para calcular el tiempo en el sistema llamado Long Count es el siguiente:

1 kin 1 día
1 uinal20 kines20 días
1 tun18 uinales360 días
1 katun20 tunes7 200 días
1 baktun20 katunes o sea 400 tunes (años) 144 000 días
1 piktun20 baktunes o sea 8 000 tunes2 880 000 días
1 calabtun20 piktunes o sea 160 000 tunes57 600 000 días
1 kinchiltun20 calabtunes o sea 3 200 000 tunes115 2000 000 días
1 alautun20 kinchiltunes o sea 64 000 000 tunes23 040 000 000 días

12.19.11.0.15  3 Men 3 Kayab 12.19.11.0.15  3 Men 3 Kayab

La anotación de la fecha en Long Count luego puede tener el siguiente aspecto: “12.19.11.0.15” (12 bakun, 19 katun, 11 tun, ningún uinal, 15 kin) es decir 1 868775 días mayas. Para la anotación del sistema vigesimal maya en nuestro sistema decimal se emplea el punto como divisor de diferentes ordenes.

En nuestro calendario no existe un equivalente del cálculo maya mencionado, el cual en su orden cero establece con exactitud la cantidad de los días transcurridos y en el segundo orden muestra cuantos tunes, es decir cuántos años de los 360 días habían transcurrido. Si miramos otra vez la tabla de Long Count descubrimos que si omitimos los primeros dos ordenes del sistema calendario maya (el cero: kin-día, y el primero: uinal – mes) obtendremos la fecha en tunes (en los años de 360 días): “12.19.11”, los cuales podríamos interpretar en nuestro sistema cronológico como el año “2004”. No obstante, no debemos olvidarnos que la fecha maya con el inicio de la era - aproximadamente 3113 años antes del nacimiento de Cristo - está calculada en el sistema vigesimal modificado, como tampoco, que nuestra era con el inicio de ésta en el primer año después del nacimiento de Cristo, está calculada en el sistema decimal.

Long Count puede compararse con nuestro número del día Juliano, sin embargo, el número del día Juliano no nos dice nada acerca de la cantidad de los años transcurridos.

En el dibujo a la izquierda está la fecha completa, es decir está el dato en Long Count “12.19.11.0.15” completado por el dato en Tzolkin “3 Men” y en Haab “3 Cayab” en la llamada forma de la letra maya “cursiva”. En el dibujo a la derecha aparece la misma fecha en la forma de la letra maya “de molde” .

2) Tzolkin

Es un ciclo de 260 días, a veces llamado “maternal” porque por su duración se acerca más al desarrollo del feto humano desde el momento de la concepción hasta el parto. Es una combinación de números desde 1 hasta 13 y de nombres de veinte días, es decir en total son 260 días. La anotación del día en Tzolkin podría tener el siguiente aspecto: “3 Men”. Tzolkin en nuestro calendario podría recordarnos una semejanza lejana con los días en las semana que llevan nombre de un santo, por ejemplo “Martes de San Mateo”.

3) Haab

Es un año de 365 días, conformado de 18 meses (los meses tienen nombre, no números) que cuentan con 20 días, enumerados de 0 hasta 19 y los días llamados “innecesarios” del mes Uayeb – en el idioma azteca “nemontemi” están enumerados desde 0 hasta 4. La anotación del día en el Haab podría ser ésta: “3 Cayab”. Ya que nosotros también utilizamos un sistema similar, solamente que en vez de veinte días mayas en el mes tenemos unos treinta días, el equivalente de esta fecha maya en el Haab podría verse en nuestro calendario como “Febrero 24”.

Los datos adicionales, llamados Secondary Series y Supplementary Series introducidos a veces en las placas o escrituras.

Los mayas complementaban sus datos calendarios con otros datos, como por ejemplo era el dato referente a la posición del día en el místico ciclo de nueve días del tártaro (bolontiku), o el dato sobre las fases de la Luna (desde la Luna nueva) y sobre otras posiciones en los ciclos rituales , por ejemplo sobre la posición y las fases de Venus o de Mercurio.

Un dato importante era así llamado “Ring Number” (“número anillado”) el cual era un número en rojo apuntado en las escrituras dentro de un lazo. Este número determinaba la posición correcta del día dentro del año. Como se desprende de las informaciones anteriormente expuestas, el Haab con su cantidad invariable de 365 días no podía conservar la posición del día, por ejemplo del “año nuevo” 0 Pop en la misma estación del año, porque éste se atrasaba cada cuatro años por casi un día. El número anillado Ring Number servía para averiguar las posiciones exactas de la fecha dentro del año. Al comparar los datos mayas los cuales incluyen el “número anillado” para las diferentes etapas de tiempo escrito en las placas, en los altares de las iglesias y en las escrituras conservadas se llegó a un descubrimiento sorprendente: los mayas ya en la primera mitad del primer milenio después de Cristo disponían de un calendario más exacto que el que tenemos nosotros actualmente.

Inicio de la era maya

Los mayas tenían establecido sólidamente el inicio de su era. Es la fecha 0.0.0.0.0 4 Ahau, 8 Cumhu, que fueron hallados también en la forma de 13.0.0.0.0 4 Ahau, 8 Cumhu. Dado que esta fecha es el año 3114 mucho antes del Cristo, los científicos opinan que los mayas determinaron la fecha hipotéticamente en forma retroactiva, porque la confección del calendario en su total complejidad tuvo que efectuarse con la posterioridad considerablemente mayor.

De cómo los Mayas anotaban sus datos

Los Mayas apuntaban los datos en la madera o en las piedras (también podemos incluir las anotaciones en cerámica, en las prendas de jade, de hueso etc.) así como, en sus libros usando su letra jeroglífica. La letra maya se caracteriza desde su inicio por dos formas diferentes de escribir, las cuales utilizamos también nosotros. Se trata de la forma de letra, es decir letra de “ molde” y letra “ cursiva”. La llamada letra de molde la usaban sobre todo para hacer anotaciones tallándola en la piedra o, grabándola en la madera (placas de piedra, altares de madera o dintel de la madera dura – zapote), mientras para las anotaciones en los libros usaban la letra cursiva, escrita con un pincel o con una punta afilada de madera o de caña brava que mojaban en diferentes tintes. Estas letras mayas realmente se diferencian una de la otra más bien como nuestras letras de molde y cursivas. En mi página he usado para transcribir nuestra fecha a la fecha maya precisamente la letra cursiva porque es más simple y más gráfica que la forma de letra “de molde”, la cual para expresar los numerales u ordenes matemáticos (baktun, katun, tun, etc.) utiliza las diferentes formas de la cara del perfil, así como los jeroglíficos complicados.

La población aborígena de Centroamérica fabricaba sus libros de la corteza de árbol Ficus Cotonifolia L. , (Amate) la cual transformaban en papel impregnándola con cal. Aquello era algo entre el lienzo amate para pintores y el papel quebrado. De este material hicieron algo parecido al leporelo (plegable) nuestros niños tienen tales libros plegables (como un acordeón). En sus hojas por ambos lados se anotaban los diferentes datos y acontecimientos. Los temas de los libros eran diversos. Contenían apuntes matemáticos y calendarios, así como astronómicos como por ejemplo las tablas de eclipse del Sol y de la Luna , las tablas helíacas de las salidas y puestas del Venus y de las fases de los planetas Marte y Mercurio. Algunos libros contenían la genealogía de los diferentes parecidos de la divinidad, junto con la historia de los abolengos dinásticos, mientras que otros contenían anotaciones contables sobre pagos de los tributos y sobre los cobros de impuestos. Otros trataban acerca de las reflexiones filosóficas, de la política y ética, así como de la poesía.

El obispo Diego de Landa - citando sus propias palabras - dijo: “Yo dejaba en sus ciudades amontonar aquellos libros satánicos a la misma altura que tenían sus pirámides y los dejé quemar todos hasta reducirlos a cenizas”. Pero después con mucho trabajo estuvo recopilando para su rey datos sobre el país el cual primero había arrasado y casi exterminado. De este modo creó un monopolio para escribir un libro detallado único sobre el país conquistado, llamado “Relación de las Cosas de Yucatán”. (Él y los demás curas católicos le habían ocasionado a los indios centroamericanos y no solamente a ellos, una catástrofe de mayor envergadura que la que les ocasionó el propio Conquistador Hernán Cortés).

Hasta el día de hoy de aquella cantidad de libros mayas de la época precolombina se conservaron solamente 3 (expresado en palabras ¡tres!).

1) Codex Tro-Cortesianus, o sea el Códice de Madrid (de 56 hojas)
el cual fue hallado en los años sesenta del siglo XIX en Madrid, dividido en dos partes. La mayor parte la poseía el Señor Juan de Tro y Ortolano, la menor parte el Señor José Ignacio Miró, quien la denominó Codex Cortesianus. El Códice se encuentra actualmente en el Museo de Arqueología e Historia en Madrid.

2) Codex Peresianus, o sea Parisino (de 12 hojas)
el mismo fue hallado en el año 1860 en la Bibliothéque Nationale (Biblioteca Nacional) en un cesto de basura, envuelto en un papel, en el cual estaba escrito PEREZ. Hasta el momento, el Códice se encuentra en la Biblioteca Nacional en París.

3) Codex Dresdensis, o sea de Dresde (de 39 hojas)
Fue hallado en el año 1739 en Viena, donde le fue regalado al bibliotecario de la Biblioteca Real en Dresde. El mismo es el libro mejor conservado, el más extenso y quizás el libro de mayor contenido que nos quedó de la época precolombina. Su copia fue editada en Berlín en el año 1962 en una cantidad limitada. (Vea más adelante). Los dibujos en las páginas de los capítulos Manojos de Calendarios proceden precisamente del Códice de Dresde.

Sobre correlación del Fechado Maya

La correlación es una fórmula o mas bien un número el cual expresa la relación entre el calendario nuestro y maya. Es el número que establece la relación entre el número Juliano del día y el número del día Maya según Long Count.
Acerca de la determinación de la correlación podrían escribirse novelas históricas. Desgraciadamente, de la época de afrontamiento de dos culturas hoy día, llamémosla indígena americana e invasora europea a nosotros, sus contemporáneos tanto por parte de los españoles como de los indios, no nos habían dejado suficiente cantidad de datos detallados y unívocos los cuales pudieran compararse mutuamente sin duda alguna.

Se habían elaborado varias correlaciones, las últimas polémicas fueron entre la correlación Spinden-Makemson (489138) y Goodman-Martinez-Thompson (583285). La correlación Spinden-Makemson en comparación con GMT desplaza toda la historia maya unos 260 años más al pasado. Actualmente en la mayoría se está aceptando la segunda correlación, denominada GMT, la cual algunos científicos la corrigen por dos días.

En este caso cabe señalar que la correlación Spinden-Makemson la apoyan cronológicamente los resultados de las pruebas por método C 14. Mediante estas pruebas W.F. Libby investigó por ejemplo los fechados frisos de madera de altar en Palenque, así como, los arcos de madera en Yaxchilán o Tikál. Los resultados del test contradicen a la correlación GMT y excluyen totalmente las correlaciones posteriores con el número 600000 y más. Por eso estas correlaciones, por ejemplo la de Böhm (622261) no fueron incluidas en las tablas de recuento de los datos.

El llamado “Método C 14” es un método de investigación del tiempo inicial de desintegración del isótopo del carbono radioactivo en las materias orgánicas, a través del cual se puede establecer el tiempo transcurrido desde el momento de terminación de la vida de un objeto (por ejemplo de un árbol talado o desde la muerte de un animal) hasta el tiempo actual. Willard Frank Libby en el año 1960 obtuvo por este descubrimiento el premio Nobel.

La fecha maya completa “12.19.11.0.15 3 Men 3 Cayab” en la correlación GMT podría representar nuestra fecha “Martes de San Mateo, Febrero 24 Años del Señor 2004”.

Sobre conversión de los tiempos y sobre UTC

El día Juliano empieza al mediodía del Tiempo Universal, lo que significa que el número del día Juliano se parte a las 12.00 (¡al mediodía, no a medianoche!). Por eso el número del día Juliano antes de la medianoche es por ejemplo 2000000,46 y después de la medianoche es 2000000,53.
El día en la semana está vinculado al día Juliano a partir del –0,5 hasta + 0,5. Eso significa que por ejemplo el jueves es a partir del número 2000000,5 hasta 2000000,1,4999999.

Incluso el tiempo tiene que tener un punto fijo. En este caso no se trata del inicio de la era, sino de la “invocación del mediodía”. El tiempo de día lo podemos calcular tomando en cuenta el sol o, en relación con una estrella lejana en el Universo. El procedimiento es muy complicado y los resultados por supuesto, son diversos. Por eso se estableció el llamado Tiempo Universal o sea, el UTC (Universal Time Coordinate), el cual para nuestros fines –si descontamos las diferencias insignificantes y en los segundos casi imperceptibles para nosotros - casi coincide con el tiempo GMT. GMT no significa la correlación Goodman-Martinez Thompson, sino el tiempo Greenwich Mean Time.

Hay que tener en cuenta que en nuestra longitud oriental en Praga tenemos una hora más y si añadimos el tiempo de verano, ya son dos horas más. Por eso, el día correcto en la semana cae en invierno a la 1,00 A.M. y en verano, incluso a las 2,00 AM.

Más sobre el tema

- Bláhová, Marie, Historická chronologie, Libri, Praha, 2001.
- Tozzer, Alfred M., Landas´s Relación De Las Cosas De Yucatán, Peabody Museum, Harvard University, Cambridge, Mass., 1941.
- Willson, Robert W., Astronomical Notes On The Maya Codices, Papers Of The Peabody Museum, Cambridge, Mass., 1924.
- Makemson, Maud W., The Maya Correlation Problem, Vassar College Observatory, Poughkeepsie, N.Y., 1946.
- Makemson, Maud W., The Miscellaneous Dates Of The Dresden Codex, Vassar College Observatory, Poughkeepsie, N.Y., 1957.
- Thompson, J. Eric S., Maya Hierogylyphic Writing, University Of Oklahoma Press - Norman, 1962.
- Codex Dresdensis, Maya Handschrift Der Sächsischen Landesbibliothek Dresden, Akademie-Verlag.Berlin, 1962.
- Schlenther, Ursula, Die Geistige Welt Der Maya, Deutscher Verlag Der Wissenschaften, Berlin, 1965.
- Schele, Linda, and Freidel, David, A Forest Of Kings - The Untold Story Of The Ancient Maya, W. Morrow and Co., Inc., N.Y., 1990.